Nuestra historia comienza en 1956

Marco, el origen de una tradición

En 1956 comenzó en Vigo una historia de tradición, esfuerzo y pasión por el helado artesanal italiano.
Marco sentó las bases de lo que hoy conocemos como Heladería Capri, un negocio familiar que, generación tras generación, ha mantenido vivo el espíritu de sus orígenes.
Más que una heladería, Capri representa un legado construido con dedicación, saber hacer y el deseo de compartir momentos especiales a través de sus helados.
Una historia que comenzó con Marco y que continúa escribiéndose hoy.

                                   Manuel Rodríguez Alfonso — «Manolo», el Gran Capitán

Manuel Rodríguez Alfonso, conocido cariñosamente como «Manolo», es una figura estrechamente vinculada a la historia de Vigo.
Su trayectoria como futbolista y capitán del Real Club Celta lo convirtió en uno de los grandes referentes del celtismo, ganándose el reconocimiento y el cariño de generaciones de aficionados.
Pero su historia también forma parte de la de Heladería Capri.
Más allá de los terrenos de juego, Manuel representa una etapa fundamental del legado familiar de esta heladería, nacida en Vigo en 1956.
Dos historias unidas por una misma ciudad: la pasión por el Celta y la tradición de Capri.
Un vínculo que forma parte de nuestra identidad y que continúa vivo en cada nueva generación.

                           Christian Rodríguez De Cesero — La tercera generación de Heladería Capri

La historia de Heladería Capri continúa hoy de la mano de Christian Rodríguez De Cesero, hijo de Manuel Rodríguez Alfonso y representante de la tercera generación de una tradición familiar que comenzó en Vigo en 1956.
Con una amplia trayectoria profesional dedicada al mundo del helado, Christian ha sabido combinar los conocimientos heredados de su familia con la formación especializada en Italia, cuna de la auténtica tradición heladera.
Su dedicación a la elaboración artesanal, la selección de ingredientes y la búsqueda de nuevas recetas reflejan una filosofía que ha acompañado a Capri durante generaciones: respetar nuestros orígenes sin dejar de evolucionar.
Hoy, Christian mantiene vivo el legado de Marco y Manuel, proyectando Heladería Capri hacia el futuro con la misma pasión que dio comienzo a esta historia hace siete décadas.